Misiones de Soledad y Amistad


Esta semana tuve la oportunidad de ir a Soledad (un municipio cerca de
Barranquilla) a predicar el evangelio a niños, con miembros de la iglesia  Open Door que queda en Raleigh, USA, y también con miembros de la iglesia South Side Baptist Church que está en Texas, USA.


Fue una experiencia increíble, no solo porque conocí gente nueva, sino porque se extendió el evangelio a más personas, fuimos a soledad 3 días seguidos en la tarde, jugamos con los niños, les predicamos el evangelio a ellos y a sus papás.




Yo nunca había hecho algo así, ni había ido a Soledad 🙈, pero fue una experiencia memorable ver la mayoría de los niños estar interesados en el evangelio, hacer preguntas sobre el evangelio y sobre Dios; aparte de que tuve la oportunidad de traducir el testimonio de Annette sobre cómo se convirtió en cristiana y las preguntas de las niñas a las otras misioneras. 



Fue lindo ver que  en esos lugares hay hambre de Dios, y aún con las inclemencias del clima, los papás traían a sus niños a la actividad, también estuvimos trabajando con la iglesia Sublime Gracia del pastor Pierre, ubicada en Soledad, había voluntarios de ambas iglesias, lo cual fue súper, porque pudimos conocer los niños y los hermanos de Soledad.


Creo que, aunque esta es la primera vez que ambas iglesias hacemos esto, tuvimos un resultado positivo, no solo por la cantidad de gente que asistió sino también porque  pudimos cumplir el propósito primario que era predicar el evangelio a los niños de Soledad.


Después de salir de allá siempre quedábamos cansados además de felices de poder alcanzar la comunidad..



Recuerdo que la penúltima noche que salimos a comer,  mientras esperábamos la comida nos pusimos (todos los jóvenes en una mesa y los adultos en las otras) a hacer con vasos plásticos la parte con el vaso de la canción
Cup de Anna Kendrick, uno de nosotros no podía hacerlo y de tanto intentar rompió el vaso, nosotras le decíamos que lo hiciera más lento y un poco más delicado, pero cada vez que le decíamos que lo hiciera más lento lo hacía más rápido,  y al final no pudo hacerlo, porque siempre se equivocaba en la segunda parte, y ¡llegó la comida!.


También recuerdo que la primera vez que salimos a comer en la noche, nos llevaron a un lugar de comida rápida, y había un playground sin edad límite para los que querían entrar mientras esperaban la comida, la mayoría de los jóvenes eran de los misioneros y los únicos jóvenes de Colombia era mi persona y otro chico, la cosa fue que cuando los jóvenes misioneros vieron el playground me hicieron preguntar a una persona que trabajaba allí para ver sí podían entrar; cuando les dije que si ellos literalmente corrieron hacía este lugar, y nosotros nos quedamos mirándolos como “ o ellos son muy inmaduros o a nosotros nos enseñaron a ser maduros desde pequeños”.

Al final ambos dijimos “bueno ya que, vamos a entrar con ellos”.



Había uno entre los jóvenes que al comienzo no hablaba para nada, literalmente era súper callado, pero cuándo ya cogió confianza nos dimos cuenta que (como se dice en Colombia)  era un personaje (para la gente que no sabe este término, significa que era muy chistoso y nos hacía reír mucho).



También recuerdo que la vez qué fuimos a Cartagena en el bus de devuelta mis amigas misioneras y yo teníamos un escándalo que, para ser honestos, dudo que hayamos dejado dormir a alguien jaja🤣.


Hubo otra vez que ya íbamos de ida para comer algo y nos pusimos a jugar charadas, lo cual fue súper divertido y chistoso.


Para concluir, realmente fue un tiempo hermoso, y muy enriquecedor, mejoré mi inglés y pude darme cuenta de que uno a veces se enorgullece de dónde vive, o de las cosas que tiene, pero no debemos dar las cosas por sentado, y no debemos creernos mejores que los demás por un “estatus”, nadie es menos que uno, y uno no es mejor que nadie, por eso uno debe ser agradecido con Dios por las bendiciones que nos da en nuestra vida.




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